El proceso de creación de un abanico personalizado comienza mucho antes de la pintura. Todo parte de una conversación, de una idea o de una emoción que se quiere plasmar, a partir de ahí, se seleccionan cuidadosamente los materiales, el formato, la paleta de colores y el estilo artístico que mejor encajen con el encargo.
Cada abanico personalizado se elabora de forma artesanal, utilizando maderas nobles, telas de alta calidad y pintura aplicada a mano. No existen procesos automáticos ni reproducciones en serie, lo que garantiza que cada pieza sea verdaderamente única. La personalización no se limita a un nombre o un logotipo; se integra en el diseño de manera natural, respetando la armonía estética y el carácter artesanal del abanico.
Este enfoque permite crear abanicos con personalidad propia, capaces de transmitir elegancia, cuidado por el detalle y una clara diferenciación frente a productos estándar.