Un abanico bien hecho puede durar toda la vida, pero solo si se guarda como la pieza de artesanía que es. El varillaje de madera, la tela pintada a mano y el clavillo que lo mantiene todo unido son delicados por naturaleza, y un mal guardado arruina en un descuido lo que un artesano tardó horas en pintar. En resumen: el abanico se guarda siempre cerrado, dentro de una funda de piel de su medida, en un sitio seco y lejos del sol. Se abre desde las guardas, nunca tirando de la tela, y se limpia en seco con un pincel suave. Con eso, los colores y la madera aguantan décadas. Por qué un abanico necesita funda Cada vez que se abre y se cierra, el abanico sufre tensión en las varillas y en la tela. A eso se suman cuatro enemigos silenciosos: El roce dentro del bolso, que raspa la tela contra llaves, monedas y cremalleras. Es la causa número uno de abanicos estropeados. La luz directa, que descolora los pigmentos pintados a mano. El encaje y el algodón claro son los primeros en acusarlo. La humedad y los cambios de temperatura, que hinchan o resecan la madera y acaban aflojando el clavillo. El polvo, que se mete entre las varillas y después no sale sin mojar la tela, que es justo lo que no se debe hacer. Guardarlo suelto en un cajón o en el fondo del bolso es el error más habitual. Una funda lo mantiene cerrado en su posición natural, sin presiones laterales que deformen el varillaje. El padrón, la varilla exterior, es la cara que más roce recibe dentro del bolso. Por qué de piel y no de tela No todas las fundas protegen igual. La piel aporta una rigidez suave que amortigua los golpes sin aplastar la pieza, transpira mejor que los materiales sintéticos —y por tanto no encierra humedad— y envejece con dignidad, igual que el abanico que lleva dentro. Una funda de tela protege del polvo, pero no del golpe ni del aplastamiento. Hay otra razón menos evidente: una funda rígida obliga a guardar el abanico cerrado del todo. Las fundas blandas admiten que se quede medio abierto, y ahí es donde se deforma el varillaje. Qué talla de funda necesitas La funda se elige por la medida del abanico cerrado, no abierto. Si dudas, mídelo desde el clavillo hasta la punta de la varilla: Tu abanicoMedida cerradoFunda Mini13–19 cm21 cm Estándar (la mayoría de la colección)21–23 cm23 cm Novia y modelos grandes23–26 cm26 cm Pericón27–28 cmConsúltanos Tienes todas las medidas en la categoría de fundas de piel. Una funda demasiado justa obliga a forzar al meterlo; una demasiado holgada deja que el abanico baile y se raye. Cómo cuidar un abanico: cinco gestos Ábrelo desde las guardas. Las guardas son las dos varillas exteriores, las más gruesas. Se acompaña el movimiento con las dos manos. Tirar de la tela es lo que rompe los abanicos. Guárdalo cerrado y en su funda, en un sitio seco y sin sol directo. Nunca abierto en una caja de recuerdos: coge polvo y se decolora. Límpialo en seco. Un pincel suave o una brocha de maquillaje limpia entre las varillas. Nada de agua, nada de productos. Manos limpias. La grasa de los dedos mancha la tela pintada y no sale. Si se afloja el clavillo, páralo. Seguir abriéndolo con el clavillo suelto desalinea las varillas y ahí ya no hay arreglo fácil. Escríbenos antes de forzarlo. Qué hacer si ya se ha mojado o manchado Lo primero es no frotar. Un abanico mojado se deja secar abierto, a la sombra y lejos de cualquier fuente de calor: el secador y el radiador levantan la tela del varillaje. Si la mancha está en la tela pintada, no se intenta limpiar en casa, porque los pigmentos se van con casi cualquier disolvente. En ese caso, consúltanos antes de hacer nada. Un abanico que se hereda Cuidar un abanico es la forma más barata de que dure. Las piezas pintadas a mano y las de la colección premium están pensadas para conservarse y heredarse, y la diferencia entre una que llega a la siguiente generación y otra que no suele estar en el cajón donde se guardó. Si quieres entender por qué cada pieza es irrepetible, lo contamos en abanicos pintados a mano. Preguntas frecuentes ¿Cómo se guarda un abanico correctamente? Cerrado, dentro de su funda, en un sitio seco y alejado del sol directo. Nunca abierto ni suelto en el bolso o en un cajón, donde el roce raya la tela y el varillaje acaba deformándose. ¿Qué talla de funda necesito para mi abanico? Se elige por la medida del abanico cerrado: 21 cm para los mini, 23 cm para los de tamaño estándar y 26 cm para los de novia y los modelos grandes. Si dudas, mide desde el clavillo hasta la punta de la varilla. ¿Se puede lavar un abanico? No. Se limpia en seco, con un pincel suave entre las varillas. El agua levanta la tela del varillaje y los productos de limpieza se llevan por delante los pigmentos pintados a mano. ¿Por qué es mejor una funda de piel que una de tela? Porque la piel amortigua los golpes sin aplastar la pieza, transpira y no encierra humedad, y obliga a guardar el abanico cerrado del todo. Una funda blanda protege del polvo, pero no del golpe. ¿Qué hago si se me ha mojado el abanico? Dejarlo secar abierto, a la sombra y lejos del radiador o del secador: el calor despega la tela del varillaje. Si además se ha manchado la parte pintada, mejor consultarnos antes de intentar limpiarlo. Dónde ver las fundas Las tienes todas en fundas de piel, y los abanicos en la colección. Si no sabes qué medida necesitas, tráelo a la tienda de San Lorenzo de El Escorial y lo vemos. { "@context": "https://schema.org", "@type": "FAQPage", "@id": "https://abanicosmadrid.com/blog/cuidados/funda-de-piel-como-proteger-y-cuidar-tu-abanico#faq", "mainEntity": [ { "@type": "Question", "name": "¿Cómo se guarda un abanico correctamente?", "acceptedAnswer": { "@type": "Answer", "text": "Cerrado, dentro de su funda, en un sitio seco y alejado del sol directo. Nunca abierto ni suelto en el bolso o en un cajón, donde el roce raya la tela y el varillaje acaba deformándose." } }, { "@type": "Question", "name": "¿Qué talla de funda necesito para mi abanico?", "acceptedAnswer": { "@type": "Answer", "text": "Se elige por la medida del abanico cerrado: 21 cm para los mini, 23 cm para los de tamaño estándar y 26 cm para los de novia y los modelos grandes. 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